Claro está que, a veces, la naturaleza no da a basto para compensar nuestras necesidades, y necesitamos ayuda externa para cubrir otros aspectos y complementar lo que ya tenemos. Esto ocurre por varios motivos. Es decir, muchas personas necesitan en algún momento de sus vidas recurrir a la cirugía para solucionar problemas en sus genitales que le impiden llevar a cabo una vida sexual normal; pueden recurrir a esto por estética simplemente o quizás para aumentar el placer propio o de su pareja.
Lo verdaderamente importante cuando recurrimos a prácticas quirúrgicas o a algún tipo de piercing, es que nos ayude a mejorar nuestra salud sexual y algo tan crucial como mejorar nuestra autoestima. Y la autoestima, perteneciente al fuero interno de cada persona, no tiene que verse favorecida por lo mismo en todas las personas, sino que son numerosos y complejos los factores que ayudan a mejorarla. Hoy, en Dos Rombos, veremos cómo la medicina y la cultura popular pueden ayudarnos a mejorar nuestras relaciones sexuales.